—Sabes, Dante, creo que a veces hay que ser muy claros para no tener malentendidos.
Yo trato de ser clara contigo.
Quisiera que fuera lo mismo de tu parte.
Pensé que me iba a mirar y decir algo, pero no.
Solo se quedó en silencio.
Espera… este no es el Dante que yo conozco, el hombre seguro.
Volví a respirar.
«Esperé treinta segundos y simplemente no me miró.
Qué m****a le pasa.
Subí furiosa.
Que sepa yo, no he hecho nada, y ahora siento que soy la culpable de un crimen que estoy por com