Tenía muy claro cómo debían tratarse los hermanos… lo sabía por mi propia experiencia. Y quizá por eso, la forma en que Natalia trataba a Isabella me resultó incómoda desde el primer instante. No era la cercanía ligera, despreocupada y hasta burlona que suelen compartir los hermanos. Era… otra cosa. Más profunda. Más protectora. Como si Natalia no fuera solo su hermana, sino algo más. Como si fuera su madre.
Isabella estaba recostada en el sofá, los ojos enrojecidos por el cansancio del viaje de