CAPÍTULO 60: EFÍMERO
Erik
¿Será posible que tenerla entre mis brazos de nuevo sea un sueño?
La calidez de su cuerpo contra el mío es tan real como el aire que respiro, veo sus ojos aun inocentes, perdidos. Es Hazel, mi Hazel. Pero parece que para ella solo soy un desconocido. No tiene idea de quién soy.
«¿A eso se refería la diosa de la luna?», pienso. «¿Es esta otra prueba? ¿O mi castigo por lo mal que la traté al principio?».
El silencio se alarga entre nosotros, como si el tiempo mismo se de