CAPÍTULO 155: PERDISTE
Hazel
El sudor me resbala por la frente y un hilo de sangre caliente serpentea desde mi nariz hasta mi boca, dejando un sabor metálico y amargo en mi lengua. Cada músculo de mi cuerpo arde, pero me obligo a mantenerme firme. Siento que llevo una eternidad luchando contra ella, atrapada en este vacío sin tiempo ni lógica. Aquí no hay un antes ni un después, solo el presente, solo esta pelea de vida o muerte donde la que caiga primero desaparecerá para siempre.
Lúa me obser