CAPÍTULO 143: ¿CUÁNDO SERÉ TU ESPOSA?
Hazel
Mi corazón late con fuerza en mi pecho mientras lo observo, buscando en su expresión algo, cualquier indicio de que él también ha pensado en esto. Pero su rostro sigue impasible con una postura firme como siempre. Sin embargo, algo en sus ojos cambia, como si hubiera sentido mi duda.
—Hazel… —dice, pero yo levanto la mano, deteniéndolo.
—No. No lo digas. No ahora.
Sus labios se presionan en una fina línea, su mandíbula se tensa.
Los demás lobos observ