CAPÍTULO 128: LA RAZÓN DE SU REGRESO
Hazel
El aire nocturno aún huele a sangre y a tierra revuelta, pero el calor del cuerpo de Erik sigue envolviéndome, como si su presencia pudiera protegerme de todo lo demás. Sus brazos son mi lugar seguro y su piel marcada por mis garras y dientes es la prueba de que es mío, totalmente mío. Pero no hay tiempo para quedarse enredados en este momento, por mucho que lo desee.
Rosie y Kael nos esperan, y más importante aún, nuestro hijo.
—Mi amor, debemos salir