CAPÍTULO 129: LA LLEGADA
Hazel
La mañana llega con un aire cargado de tensión. La manada se reúne en el almacén central de la fábrica esperando mis órdenes. La energía es pesada y se nota la adrenalina que aún burbujea en sus venas tras todo lo ocurrido. Ya han enterrado a su antiguo Alfa, es momento de olvidarlo y obedecerme a mí.
—Lobos —digo en voz alta, nunca había tenido un liderazgo y me pone nerviosa hablar en público. Erik nota mi nerviosismo y se pone de pie a mi lado, acaricia mi mano