Dos semanas habían pasado desde el incidente en la clínica y el encuentro con el "estirado" del auto de lujo. Gracias a los antibióticos, Karen se sentía como nueva. Su energía habitual había regresado, y con ella, su capacidad para bromear con cada cliente que entraba a la cafetería. Sin embargo, el ambiente en el trabajo estaba a punto de cambiar.
Esa tarde, al terminar el turno, Olivia reunió a Karen y a Ava en una de las mesas del rincón. Tenía una expresión extraña, una mezcla de nerviosis