Mundo ficciónIniciar sesiónEl timbre de la mansión sonó con una precisión británica a las seis de la tarde. River se ajustó los gemelos de la camisa frente al espejo del pasillo, luciendo más tenso que de costumbre. Karen bajó las escaleras despacio, sosteniéndose de la barandilla; su vientre ya empezaba a notarse bajo el vestido de encaje azul marino que River le había pedido que usara.







