Scott estaba en su cama con la cabeza de Alice sobre su pecho observando como respiraba mientras dormía. Estaba perdido en sus pensamientos cuando el teléfono móvil empezó a sonar. Miró la pantalla y respiró profundamente antes de contestar la llamada.
–¡Víktor! –Scott contestó y Alice despertó al escuchar su voz, y pudo notar que tenía la expresión ensombrecida. –Está bien, estaremos preparados. Sí tendremos cuidado. –Scott colgó la llamada y agarró el rostro de Alice entre sus manos, no querí