Que te despierten echando un cubo de agua fría no debe ser plato de buen gusto para nadie, pero que lo hagan mientras estás sentado en una silla con los brazos y las piernas atados debe ser desesperante.
Scott abrió los ojos intentando enfocar la vista que tenía completamente borrosa, pestañeó un par de veces hasta que empezó a ver con claridad. Tenía a Isaac sentado delante de él y a su lado estaba Alice igual que él, atada a una silla. Sintió como toda la ira que había estado controlando en l