Los primeros tres meses de Kilian habían sido más que suficientes para revolucionar la vida de la joven pareja. Scott estaba enamorado de su pequeño de piel morena y enormes ojos azules, que cada vez se veían más claros. Era un niño tan hermoso como su padre, pero demostraba tener el genio implacable de su madre.
Alice disfrutaba de su adorable familia. Una mañana Daniel la despertó de la mejor forma posible, llamándola “mamá”. Estaba muerta de sueño, pero aun así fue el mejor despertar de su v