Capítulo 65: El pecado más delicioso.
Al salir de ahí no lo pensaron dos veces para dirigirse hacia la habitación de Christopher, él estaba escondido bajo la cama y sostenía en sus manos un secador de cabello. A juzgar por su rostro había estado llorando por un lapso de quince minutos y aún no parecía procesar que estaba fuera de peligro. Ivy y su esposo se agacharon a su altura para verificar que estuviera bien.
—¿Y si mejor terminan su luna de miel en los Estados Unidos? Está no es la experiencia que creí que viviría en este lug