Capítulo 66: En medio de la guerra.
El sol entró en la habitación no como un intruso, sino como un invitado de lujo que bañaba las sábanas de seda con un tono dorado. Ivy se despertó con una sensación inusual en el pecho: ligereza. La noche apasionada con Mathew había servido para algo más que descifrar códigos; había servido para silenciar, aunque fuera por unas horas, los fantasmas que siempre caminaban tras ella. Mathew ya no estaba en la cama, probablemente ocupado con llamadas de negocios o vigilando el perímetro de la mansi