Llevo varias horas dando vueltas en la cama, los recuerdos de lo que pasó esa noche llegan en tropel a mi mente.
Abro los ojos y me despierto lentamente, giro en la cama para quedar boca arriba. Mi mano busca instintivamente a Adrien, pero no está a mi lado. Froto mis ojos para despertarme por completo y busco con la mirada por la habitación.
— Buenos días, preciosa — le digo, aun con voz soñolienta.
— Buenos días mi amor ¿Cómo dormiste?
— Descanse lo suficiente — contesto, soltando una pequeñ