He elegido cuidadosamente el vestido negro de tirantes y falda de vuelo para la ocasión. Me paro frente al espejo y me observo con detenimiento, buscando la combinación perfecta. Decido complementar mi atuendo con unos elegantes tacones plateados de punta cerrada. Mientras me dispongo a maquillarme, sigo mi rutina de siempre: unas pinceladas de rímel en mis pestañas para resaltar mi mirada y un audaz labial rojo. En ese momento, mientras retoco el labial, noto a Adrien reflejado en el espejo, m