La brisa cálida y suave de la playa se cuela por el ventanal de nuestra habitación, acariciando suavemente nuestros rostros. Sentados juntos en el balcón, disfrutamos de unas merecidas vacaciones después de todo lo que hemos pasado juntos. Cada momento compartido aquí se siente como un regalo invaluable.
Estos días de tranquilidad y alejados del bullicio del mundo exterior han fortalecido aún más el amor que nos tenemos. Cada instante vivido en este escape, ha sido un recordatorio de lo lejos q