Mujer tonta.
Afortunadamente, Isabella y Emiliano no se lastimaron, ya que, para asombro de Isabella, ellos estaban en una cabaña que no había visitado nunca, a diferencia de lo que se imaginó; creyó que estaban en la mansión Sued, la cual tiene cuatro niveles y de Emiliano haber sido arrojado del último piso no hubiera quedado nada de él.
—¡Desgraciado! ¿Cómo se atreve? — rabió Isabella al darse cuenta de que Blas seguía jugando con su salud emocional al hacerle creer que el niño moriría al ser arrojado p