Luther.
Acabé con otra manada pequeña que quedaba lejos de mi territorio. Culminé al cortarle la cabeza a su alfa y mostrársela a los sobrevivientes, estos dejaron de pelear con mis aliados.
—Escúchenme todos, si quieren sobrevivir, únanse a mí —proclamé, alzando la voz—. Soy su única esperanza.
La mayoría volvieron a su forma humana y se arrodillaron frente a mí. Sonreí, porque desde que el demonio se fusionó conmigo, era capaz de controlar las sombras a mi favor. Aunque debido a eso era pr