C33 - Es mío y tú también...
Gabriel sintió que el tiempo se había detenido. Cada minuto que pasaba sin saber de Eva lo llenaba de una angustia que jamás había experimentado. La oficina estaba oscura, iluminada solo por la luz tenue de la lámpara de su escritorio, y el silencio se había convertido en un grito ensordecedor en su mente. Había buscado por todas partes, revisando las cámaras de seguridad y tratando de rastrear su celular, pero todo había sido en vano.
Su corazón latía con fuerza, y la preocupación se había tra