C14 - Que no sepa que estuve aquí.
El sonido monótono de la máquina de monitoreo cardíaco llenaba la habitación de hospital. Eva estaba acostada en la cama, inconsciente, su rostro pálido contrastando con las sábanas blancas. A su lado, un suero goteaba lentamente, suministrándole líquidos mientras su cuerpo procesaba la droga que le habían administrado en el club.
Fuera de la habitación, Gabriel se mantenía firme, con los puños apretados, la mandíbula tensa. Frente a él, el doctor revisaba su portapapeles antes de levantar la m