C105 - Nunca dejaría a mi esposo.
La noche se había apoderado de la ciudad, y un silencio inquietante envolvía la casa de los Barut. Jason estaba sentado en el sofá, su mente ocupada con pensamientos oscuros y preocupaciones que lo mantenían alerta. Eva, frente a él, observaba cómo su expresión cambiaba de relajada a tensa en cuestión de segundos. Algo estaba ocurriendo, y ella podía sentirlo en el aire.
De repente, su teléfono sonó, rompiendo el silencio. Jason miró la pantalla, y su rostro se tornó serio. Se levantó rápidame