POV de Mathilda
Los cristales sobre la mesa vibraron suavemente cuando la cuchara tocó el plato. El ambiente olía a cera y vino viejo —un aroma costoso que se adhería como un secreto.
Frente a mí, dos hombres y una mujer de mediana edad hablaban de contratos, inversiones y oportunidades. Pero entre todas esas voces, solo una cosa me recordaba que aún estaba ahí: la mirada de Enzo, que de vez en cuando caía sobre mí.
—Señorita Voss —dijo el hombre de gafas al otro extremo de la mesa, con una voz