POV de Fredric
La realidad es una carga axial que, si no se distribuye correctamente, termina por fracturar el alma. Durante diez años, viví en un vacío estático, una estructura en reposo que creía estar en equilibrio. Pero en el momento en que Lila pronunció mi nombre —esa palabra que sonaba a milagro y a reproche—, todo el hormigón de mi negación se vino abajo.
—Súbanse al transporte. ¡Ahora! —El grito de Mathilda me devolvió al presente, un presente teñido de rojo por las luces de emergencia