POV de Fredric
El edificio Hereza vibraba bajo mis pies como un animal herido de muerte. No era solo el estruendo de las explosiones; era la fatiga estructural del acero sometido a una presión que ningún arquitecto en su sano juicio diseñaría. Mientras corría hacia el ventanal este arrastrando a Lila, mi mente procesaba los ruidos: el crujido del hormigón era un Do sostenido, el silbido del gas un Fa agudo.
—¡Papá, no podemos dejarla! —gritó Lila, su voz rompiéndose entre el humo negro que empe