76. ¡Él es el verdadero brujo!
Raven lo miró con los ojos oscurecidos, quería quedarse a protegerlo, a él y a Isolde, pero sabía que si se dejaba atrapar no sería de ninguna ayuda. La sensación de que fuerzas mucho más allá de su entendimiento estaban en juego lo invadió, y por primera vez vislumbró la magnitud del poder latente en el niño de los ojos de luna, porque no le había costado ni un poco inmovilizar a todos, era algo que ni siquiera él, siendo el lobo antiguo que era, se veía capaz de hacer.
Asintió levemente y, en