Alaia salió de la mansión Ryker con el corazón latiendo desbocado, casi sin aliento. Aún sentía los labios de Liam sobre los suyos, un recordatorio amargo de que, a pesar de todo, él seguía queriendo ejercer control sobre su vida.
Caminó rápido hacia el auto, donde Logan y Sally esperaban con inocencia, ajenos al caos que acababa de suceder.
Al llegar al vehículo, se tomó un momento para calmarse. Sabía que no podía mostrar debilidad frente a sus hijos.
Con las manos temblorosas, abrió la pue