Nolan observaba la escena con una mezcla de incredulidad y furia contenida. Liam permanecía en silencio a su lado, incapaz de articular palabra.
Durante unos minutos, no hizo más que mirarla, aturdido por la revelación. La mujer que tenía enfrente no era la misma chica rubia e inocente de antaño, la que él creía haber conocido.
Incapaz de soportar el silencio prolongado de su hermano, Nolan decidió tomar control de la situación. Sus ojos fulminaban a Alaia mientras avanzaba un paso hacia ella.