El restaurante quedó sumido en un incómodo silencio tras la brusca salida de Agnes. El sonido de la puerta al cerrarse resonó en el aire, dejando un vacío solo roto por los crecientes murmullos de las personas alrededor de Alaia y Nolan.
Las miradas furtivas de los presentes no pasaban desapercibidas para Alaia, pero lo que realmente le preocupaba era la amenaza que Agnes había dejado caer.
"Esto no se quedará así". Esa advertencia era más que una simple frase, era una complicación que podría