Capítulo 88. Inicios parte VII.
Mi sentido del olfato estaba volviendo poco a poco e inexplicablemente.
No es que importara ya que en lo único que me estaba enfocando ahora mismo era en no soltar a mi presa.
Por fin, ambos caímos al suelo y la gravedad me ayudó a arrancar un buen pedazo de su cuello.
Gorgojeó algo y luego hubo silencio.
Realmente no sé qué pasó exactamente después. Quizá me desmayé o algo, solo sé que en algún punto entre la desconexión de mi mente y su vuelta, habían algunos lobos desconocidos a mi a