Capítulo 80.
Sin pensar, me arrojé hacia adelante y amortigue el golpe con mi cuerpo.
Enseguida sentí su empapada playera. Aquello no era sudor.
-¡Joder! - Exclamaron los machos y lo quitaron de encima de mí.
Rapidamente lo desnudamos y examinamos sus heridas: Grandes arañazos en el pecho, mordidas en sus piernas... y le faltaba algo que parecía ser una herida de cuchillo justo por encima de su cadera izquierda.
Mierda de las mierdas.
Ti salió rápidamente para preguntar qué mierda pasó. No quería un resumen