Capítulo 27.
Los Supremos se quedaron un día más en el territorio.
No solo porque su manada se encontraba descansando de su largo viaje, sino porque sospechaba que estaban preocupados por Alina.
En los últimos años que la había tratado, podría decir que era una cachorra alegre y despreocupada. Ahora mismo parecía temerosa y, por alguna razón, triste.
Algo había cambiado en ella.
Mis cachorros no habían dejado de disculparse y, aunque la Luna Suprema aseguraba que el estado de su cachorra no era culp