Capítulo 205.
Estaba al frente del grupo al salir de aquella espiral bajo tierra.
No sabía si las lobas y los cachorros nos seguían por miedo o por la esperanza de salir de ahí, pero al menos no dieron problemas.
Así que con ellos tan callados como si no existieran, pude oírlo mucho antes de verlo.
Arriba había una pelea.
Comencé a correr junto a Gail y a otro de mis compañeros; tuvimos que detenernos cuando el sol nos deslumbró brevemente.
-Joder.
Al parecer, iba a decirlo mucho hoy.
Los lobos