Capítulo 195.
La zona al final de la amplia estancia era lugar de varios cubículos separados por algunas cortinas en las que habían regaderas y algunos un poco más allá que eran retretes.
Yo me concentré en uno en específico en el que un Alfa Supremo mostraba su trasero sin inmutarse por mi presencia.
-¿Te unes a mí? - Preguntó juguetón.
Yo estreché los ojos.
-¿Puedes decirme por qué tu show exhibicionista comenzó frente a los ojos de la loba loca a la que voy a matar en cuanto tenga lo que queremos de ella