Capítulo 120.

Quizá los primeros quince minutos fueron ajetreados aquí dentro, pero ahora lo teníamos controlado.

Sobre todo cuando Bo mandó lejos al curandero y su asistente para que nos encargáramos nosotros del lugar. Era un lobo muy prejuicioso, en mi opinión.

Bo trabajaba a toda velocidad cosiendo algunas heridas mientras yo preparaba más ungüentos y Ef los aplicaba.

Fue grato descubrir que estábamos muy bien coordinados a pesar de que no lo habíamos hecho nunca.

Estábamos con los últimos lobo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP