Capítulo 112.
Dejé al Alfa mirándome intrigado mientras yo iba a conseguirle bocadillos nocturnos.
Encontré a Cleo posada en la rama de un árbol cercano y me acerqué.
-Hey, guapa, ¿Crees que podrías cazar un poco para el Alfa? Debe tener mucha hambre y no sé si esos bribones le dejaron algo al pobre.
Cleo se fue y yo me dirigí hacia nuestra fogata. Quedaban un par de peces en la olla en la que cocinaron antes, así que solo los tomé y regresé con el Alfa.
Calmada. Sin hacer ruido. No vaya a ser que d