Capítulo 108.
La luz del sol me deslumbró levemente.
-Tenemos una misión, Vomi. - Dijo el Alfa con tranquilidad sin girar a verme. - Ve.
Entonces soltó mi mano y echó a correr para transformarse en lobo.
"Eh, si. Adiós a usted también." Pensé mientras sacudía la cabeza.
Tenía dos opciones: Obsesionarme con lo que acababa de pasar o dejarlo en el fondo de mi mente hasta que tuviera un tiempo a solas y mi manada no me lanzara miradas de reojo.
Opción dos será.
Me dirigí un poco más lejos de donde