Una tarde llaman a Amadeo para avisarle que tiene que ir a una reunión fuera de la ciudad. Sin embargo, un familiar de su esposa está enfermo, por lo que ella no nos acompaña. En el avión, sus guardaespaldas, Don Quijote y Sancho Panza, están en la clase turista. Así que no los tendré siguiéndome los pasos, ya que solo Amadeo y yo tenemos asientos en primera clase.
Aunque estamos sentados juntos, no me preocupa, porque ambos estamos ocupados con nuestras computadoras. Yo escribo sobre lo aburrid