SAMANTHA
Me removí en las sábanas estirándome, aún sentía las manos de Tyler recorriendo cada parte de mi cuerpo, podía oler su loción impregnada en cada parte de mi. Me sentía en el cielo, lo cual es contradictorio por que cuando lo hacemos, siento como si hirviese entre las penumbras del infierno.
Infierno...
—¡No!— exclamé sentándome en la cama.
Miré mis muñecas, él lo había notado, se dió cuenta de la cicatriz que tenía, ahora preguntaría, y tendría que mentirle, no le diría que como había