La voz se le fue sintiendo lejana a esa Melissa, que solo pasó saliva, porque de pronto había una sensación de garganta seca.
—Pagamos ciertos servicios que tenían un par de meses atrasados, sobre todo en la zona de la empresa…
Miró a Zane cuando este, con disimulo, le rozó el muslo bastante arriba, por la zona de las caderas.
—Prácticamente dejamos en cero algunas deudas, pero otras se han acumulado. Después de ese viaje que papá hizo a Las Vegas, apostó una casa que ya estaba hipotecada, y no