Capítulo 93. Destino.
Abigail, sintiendo la tensión en el aire, miró a Becky con una mezcla de determinación y preocupación.
—Espera aquí un momento, Becky —le pidió, antes de dirigirse hacia Castell. —Necesito hablar contigo.
Castell, con una mirada que revelaba su interés, asintió y la condujo a un rincón más apartado de la oficina. Una vez a solas, comenzó a hablar con una voz suave, casi persuasiva.
—Abigail, quiero que sepas que me importas. Podría cuidar de ti y de tus hijos. Deberías dejar a Lombardo. No va a