Capítulo 49. Casualidad.
Abigail regresó a la mansión con una sonrisa radiante y el corazón aún palpitando de emoción por haber conocido a Becky. Norah, que caminaba a su lado, no pudo evitar notar la alegría en el rostro de la joven.
—¿Ves? Te dije que conocer a alguien de tu edad te haría bien —dijo Norah, sonriendo.
—¡Sí! Becky es increíble, Norah. Me siento como si la conociera de toda la vida. ¡No puedo esperar para hablar con ella de nuevo! —exclamó Abigail, sacando su teléfono para revisar el número que habían c