Capítulo 23. Nueva amenaza.
Días después…
Oficina del FBI en Nueva York.
Damon Castell se apoyó en la mesa del pequeño despacho, con la mirada fija en el mapa de la ciudad que tenía frente a él, lleno de marcadores que señalaban los lugares donde la organización Lombardo había dejado su huella. Carlos Mendiola, su compañero, lo observaba con atención, consciente de la tensión que se respiraba en el ambiente.
—Carlos, esto no es solo un caso de robo —comenzó Damon, con su voz grave y decidida. —Estamos hablando de una red c