Capítulo 30. Acepto
Dos semanas después.
Marina caminó rumbo al estudio del jefe del clan, los estandartes y las flores adornaban la sala principal del castillo, todo el personal preparaba que todo al día siguiente estuviera listo.
Sería la boda del jefe del clan y Marina no lucía como una novia común.
—Deberías sonreír —le reclamó Gavin al verla entrar a su oficina.
— ¿Qué es lo que quieres? —Preguntó Marina cruzando los brazos.
Gavin se echó a reír negando con la cabeza.
—Eres una niña malcria