Capítulo 31. Anfitriona
Marina como señora del clan MacLeod debía sentarse junto a Gavin en una mesa llena de comida y lujo e ir recibiendo las felicitaciones de todos los miembros de los clanes vecinos que iban llegando a presentar sus respetos y conocerla.
Marina cada vez más nerviosa ante la expectativa de compartir íntimamente con Gavin no podía dejar de recordar la nefasta noche que fue subastada.
—Luces muy pálida, ¿te sientes bien? —Le preguntó Gavin.
—Quisiera ir por un poco de aire —musitó Marina.