Capítulo 240. El prejuicio
Alec no se sentía cómodo permitiendo que Elizabeth estuviera a solas con Kendrick, respiró profundo y resistió estoico.
—Elizabeth no es una niña, ni mi hermano una bestia infernal —espetó Archie ofendido por el desagrado que mostraba Alec.
—Él no merece tocar ni uno de sus cabellos —declaró Alec muy seguro.
—Eso lo decide ella ¿No crees? —Enfatizó Archie con desdén y resopló con ironía—. Ni que la quisieras para ti —masculló sin poder resistirse.
Alec molesto lo miró con ira.
—E