Capítulo 29. Sin objeciones
— ¿De qué demonios están hablando? —Inquirió Gavin mirándolos a todos.
Estaba furioso, no quería que bajo ningún concepto se enteraran que Marina se ligaba a los Duncan.
—Fuiste a Brasil determinado a descubrir qué pasaba en el banco de tu padre, pero regresaste con Fergus muerto y una muchacha herida con su hijo enfermo —acotó el anciano—. Ahora explícanos Gavin: ¿Por qué en Brasil la acusaste de un crimen y ahora es tu prometida?
—Obviamente Gavin es el protector de Marina —objetó