Un día de damas.
POV Elara
El sol de la mañana entraba a través de los ventanales altos, bañando de oro el suelo de mármol. Yo todavía estaba medio adormilada cuando Lady Mirenia entró a mi habitación con esa manera suya de parecer que lleva prisa aunque en realidad solo dramatiza.
—Buenos días, mi lady. Es momento de despertar.
Sentí unas pequeñas palmadas en mi hombro.
Me incorporé en la cama y me retorcí como lombriz
—¿Qué pasó ahora? ¿Otra clase sobre cómo no abrir la boca en la mesa?
—Peor —contestó ella,