Capítulo 40

La sangre subió a mi rostro y termine sumamente roja, Aimee miraba a su hermano seriamente y el señor Saúl permanecía en silencio.

— Deberíamos cenar — dijo Aimee — la comida se va a enfriar.

Yo estuve de acuerdo y el ambiente tenso que reinaba se fue cuando comencé a contar todos los deportes extremos que hicimos juntos además de las otras actividades.

— Definitivamente eres increíble, yo tengo pavor de hacer deportes extremos — dijo Aimee — a Saúl le encantan y aunque me pide que lo aco
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