Lara
Desperté con voces femeninas animadas y el sonido de telas moviéndose a mi alrededor. Parpadeé varias veces antes de acostumbrarme a la luz suave que entraba por las ventanas.
—Señora, ¡tenemos que comenzar los preparativos! —dijo una de las mujeres que estaban en la habitación.
Aún estaba somnolienta cuando noté que había, al menos, cuatro mujeres rodeándome. Todas vestían ropa típica, ligera y elegante, y llevaban telas brillantes, joyas y accesorios en las manos.
—¿Preparativos? —murmur